El control de su salud

Ponerse de acuerdo con su médico para mantenerse saludable y evitar infecciones es una parte importante de vivir con el VIH. Esto quiere decir que debe hacerse controles periódicos y análisis de sangre de cuatro a seis veces al año. Los controles periódicos son muy importantes para que su médico pueda notar cualquier cambio en su salud y aconsejarle sobre lo que debe hacer.

También se recomienda visitar regularmente al dentista para prevenir las caries y las enfermedades de las encías.

Análisis de sangre

Hay dos pruebas de sangre que su médico le ordenara en cada visita para ver cómo está afectando el VIH su sistema inmunológico:

Análisis de la carga viral

La carga viral se refiere a la cantidad de VIH que hay en la sangre. El VIH se multiplica constantemente. Al medir la cantidad de VIH en su sangre, su médico le puede decir qué tan rápido se está multiplicando el virus.

Entre más alta la carga viral, más rápido el VIH se está multiplicando, y mayor es el riesgo de daño para su sistema Inmunológico.

Recuento de células CD4

El VIH destruye las células CD4 de su sistema inmunológico. Al medir el número de células CD4 en la sangre, su médico le puede decir cuánto daño le ha hecho el VIH a su sistema inmunológico.

Estas pruebas le dan a usted y a su médico una imagen de cómo el VIH está avanzando en su cuerpo y le ayuda a decidir cuándo comenzar el tratamiento.

Si usted está en tratamiento contra el VIH, las pruebas también le ayudan a controlar cómo está funcionando el tratamiento

Tratamientos

A pesar de que no existe una cura para el VIH, hay tratamientos disponibles que pueden controlar el virus para que las personas que viven con el VIH puedan disfrutar de una vida sana y productiva. Estos medicamentos se llaman antirretrovirales (ARV). No destruyen el VIH, pero disminuyen la multiplicación del virus en su cuerpo y el daño a su sistema inmunológico.

Es posible que haya oído hablar de personas que tienen una carga viral indetectable. Esto significa que la cantidad de virus en la sangre es tan baja que la prueba de carga viral no es capaz de detectarlo. Esto no significa que no hay VIH en su cuerpo. Por lo tanto, el uso de condones sigue siendo la forma más segura de no transmitir el VIH.

La intención de tomar los medicamentos antirretrovirales es bajar la carga viral a sus niveles más bajos.

La mejor persona para hablar acerca de los tratamientos es un médico especializado en VIH. Si su médico no tiene experiencia en el VIH / SIDA, haga una cita con un médico en una clínica de salud sexual. Los principales hospitales también tienen especialistas en VIH. Las oficinas de consejería para el SIDA en la mayoría de estados y territorios podrán también aconsejarlo sobre el tratamiento y servicios.

Cosas que debe saber acerca de los tratamientos:

  • Los Tratamientos para el VIH son muy eficaces, pero son de por vida.
  • Es necesario tomar el tratamiento exactamente como su médico le dice, y asegurarse de que no deje de tomar ninguna pastilla.
  • Algunas personas tienen efectos secundarios. Si nota cualquiera, es importante decirle a su médico.
  • Las drogas recreativas pueden afectar la manera en que su tratamiento funciona. Si usted está en tratamiento y está planeando usar drogas recreativas, hable con su médico o con un funcionario de las oficinas de consejería para el SIDA.
  • Tomar antirretrovirales es una decisión importante que usted necesita discutir con su médico. Tómese el tiempo para hacer preguntas y asegurarse de que tiene toda la información que necesita

"Empecé el tratamiento para el VIH hace unos pocos años. Antes del tratamiento, yo solía enfermarme y estuve en el hospital un par de veces. Los tratamientos han mejorado y son fáciles de tomar. Mi salud es mucho mejor y me siento muy bien. Realmente vale la pena tomar el tratamiento”.

Terapias complementarias

Algunas personas con VIH usan otros tipos de terapia, ya sea solas o con sus antirretrovirales. Al igual que con cualquier forma de medicina, no hay una terapia complementaria que pueda curar el VIH.

Las terapias complementarias incluyen medicina tradicional, hipnoterapia, meditación, homeopatía, acupuntura, naturopatia y masaje.

Es importante informar a su especialista en VIH si usted está usando alguna de estas terapias, ya que podrían interferir con el tratamiento del VIH.